domingo, 18 de marzo de 2012

El otro #EABE12


Este #EABE12 nos ha pillado a la familia decidiendo en qué centro matricularemos al peque para cursar sus estudios de Secundaria. No creo que nadie que nos conozca tenga dudas de nuestra apuesta decidida por la Escuela Pública. Sin embargo nosotros, en casa, a la luz de nuestra reciente (aún no finalizada) experiencia como padres de un alumno de Primaria, sí que tenemos dudas de que todo lo que se denomina escuela pública lo sea y, a su vez, de que no haya centros concertados más públicos que los públicos.

Finalmente hemos escogido el IES público que hay al lado de casa como primera opción, la segunda ha sido un IES público alejado de casa y en tercera posición un centro concertado (que tiene una organización específica para alumnado que está matriculado en el Conservatorio de Música, no tiene uniforme, está haciendo una apuesta por la inclusión y ha reorganizado las materias de 1º y 2º en ámbitos -ningún “público” de la localidad lo hace). 

No podemos ocultar que no sabemos si esta elección ha sido la correcta y que tenemos miedo de habernos equivocado. Una sensación que ya transmitieron desde la mesa de padres, con la que me sentí plenamente identificado, aún siendo docente. ¿Le pasó a alguien más?

Antes de continuar, y para que no haya mal entendidos, quiero hacer hincapié en que este #EABE12 ha sido desde mi punto de vista una de las mejores, si no la mejor experiencia formativa de las que he asistido (y llevo algunos cientos a mis espaldas) a lo largo de mi trayectoria profesional. ¿Qué decir de la organización, de la elección de temas, de los trabajos desarrollados la mañana del sábado -que creo que son dignos de la mayor difusión para que, como dijo un chaval, esto “sirva para algo”-, de las mesas de “los invisibles” destacando el discurso de @esangar por un lado y mi satisfacción personal como padre al ver a su hijo de once años hablando ante un auditorio de doscientas personas. Eso no tiene precio.

Ah, y el año que viene seguro que vuelvo a hacer chirigota infantil, que la última fue en el 2002 (gracias por recordármelo, Narutos). Además tengo una idea para convertirla en "tarea integrada" :-D

Sevillanas no bailo, eso que lo sepáis.


Y ahora viene el “pero”, el “otro #EABE12”:
De Casares, del #EABE11, que no se queda a la zaga de éste, volví a casa con la sensación de haber hablado demasiado. Decidí este año no monopolizar la conversación o el trabajo en grupo, como suelo hacer habitualmente; es decir, me propuse “ser invisible” y realmente fue una experiencia muy satisfactoria: ¡no veáis lo que se aprende escuchando a los demás!. No fui capaz de hacerlo todo el rato, pero casi lo consigo ;-)

Escuchando aquí, escuchando allá, por casualidad oí también a un sector minoritario de participantes, provenientes de centros que no son de titularidad pública, que no estaban muy contentos con nosotros. Quede claro que yo pienso que se es responsable de lo que se dice, no de lo que entiende quien escucha. Por lo tanto, sin ser conscientes de ello, nuestros mensajes en defensa de la Escuela Pública, nuestras bufandas, la propuesta de manifiesto, constituyeron un “ataque” para ese pequeño sector... y tengo que decir que no parecían muy felices, incluso nos dedicaron un par de epítetos seguidos del sustantivo “funcionario”.
Seguro que no es importante, seguro que esto fue un episodio anecdótico, pero digo yo... ¿no sería éste un grupo de “invisibles” que se nos pasó visibilizar? El grupo de profesorado de centros concertados, cooperativas, etc., que se unen al #espírituEABE.

Concluyendo, os invito a reflexionar sobre si todos los centros que se denominan públicos lo son leyendo, por ejemplo, este artículo de Mariano F. Enguita y propongo que, para próximas ediciones, hagamos un esfuerzo para acoger a los sectores minoritarios que se vayan uniendo al #espírituEABE, ya que la unión hace la fuerza y en los tiempos que vienen me temo que la vamos a necesitar. #nodigáisquenoavisaron

Todas las fotos provienen del álbum de @antosevi. Gracias paisano.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Los Departamentos de formación, innovación, evaluación y las TIC

La semana pasada tuve el honor de trabajar durante una sesión con algunas de las personas responsables de los Departamentos de formación, innovación, evaluación de los IES de la comarca del CEP de Úbeda.
Os dejo un resumen:
El punto de partida fue una sesión previa donde se les dotó de algunas estrategias para realizar un Plan de Formación a partir de las necesidades del Claustro del IES. Para ayudar a realizar este proceso les facilité una presentación que utilizo habitualmente en los centros. Es esta:

A continuación, con la ayuda de un mapa conceptual, dividimos las funciones propias del Departamento de FIE detalladas en el artículo 87.2 del Reglamento Orgánico de los IES de Andalucía (Decreto 327/2010) en tres grupos: formación, innovación y evaluación, y procedimos a trabajar sobre cada grupo de funciones separadamente, proponiendo diferentes recursos TIC que nos podrían facilitar el desarrollo del trabajo del departamento:

Formación:

- Se hizo un repaso a las distintas funcionalidades de la página web del CEP de Úbeda, recomendando a los asistentes que, si no lo hubieran hecho antes, se dieran de alta en el apartado “sindícate”, de manera que todas las novedades que aparezcan en esta página vayan directamente también a sus cuentas de correo electrónico.

- También se presentó el espacio reservado para la formación de responsables de los DFIE en la plataforma moodle del CEP y se dio de alta a los participantes. (Podéis vistarlo entrando como "invitado")



Innovación:

Para llevar a cabo las tareas de innovación del departamento, se propone a los responsables comenzar por investigar tres grupos de herramientas: marcadores sociales, como almacén ordenado de recursos disponibles en la red; redes sociales, particularmente el grupo creado en facebook.com para poner en contacto a los diferentes DFIE de Andalucía; y blogs, como herramienta de comunicación con la comunidad escolar.



Evaluación:

Las funciones evaluativas de estos departamentos pueden verse facilitadas sobre todo en su aspecto burocrático gracias a servicios de ofimática on-line tipo googledocs donde podremos compartir muchos tipos de archivos y crear cuestionarios, servicios para compartir archivos como dropbox, así como la consulta a páginas donde podemos encontrar modelos de indicadores de evaluación.



Por último, presentamos las wikis como herramienta aglutinadora de las anteriores, que pueden dar respuesta a los tres grupos de funciones.

En próximas sesiones profundizaremos en la detección de necesidades formativas de los centros, usando como estrategia complementaria la técnica DAFO, en la elaboración del proyecto formativo y trabajaremos en mayor profundidad el proceso de autoevaluación de los centros.

Todos los comentarios para mejorar esta formación son bienvenidos.

lunes, 14 de febrero de 2011

El discurso de Alex de la Iglesia y la escuela del siglo XXI


A. de la Iglesia. Imagen procedente de Wikimedia Commons
Escribo esta entrada a raíz de la que he leído en el blog de Gorka Fernández en la que, a partir del discurso pronunciado por Alex de la Iglesia en la entrega de los Premios Goya de anoche, ha cambiado la palabra cine por escuela; película por alumno; público por alumnado y salas por aulas. Se ha basado en una idea original de @onio72 que dijo “@gorkafm @pcuestam Creo que ese discurso se puede leer en clave de escuela. #premiosgoya”

Yo por mi parte, le he querido dar una segunda vuelta de tuerca, cambiando el verbo “ver” por “educar”, el sustantivo “mercado” por “escuela” y algunos “agentes implicados” en el cine por los “agentes implicados” en la educación. Me ha quedado así:

(…)
PUEDE PARECER que llegamos a este día separados, con puntos de vista diferentes en temas fundamentales. Es el resultado de la lucha de cada uno por sus convicciones. Y NADA MÁS. Porque en realidad, todos estamos en lo mismo, que es la defensa de la escuela. Quiero por ello felicitar y agradecer a todos los que estáis aquí, por caminar juntos en la diferencia, y hasta en la divergencia.
Hacemos mucho ruido, pero es que esta vez, hay muchas nueces. El choque de posturas es siempre aparatoso y tras él surge una nube de humo que impide ver con claridad. Pero la discusión no es en vano, no es frívola y no es precipitada.
No podemos olvidar lo más importante, el meollo del asunto. Somos parte de un Todo y no somos NADIE sin ese Todo. El docente no es docente hasta que alguien se pone delante y se educa. La esencia de la escuela se define por dos conceptos: el aula, y una gente que la disfruta. Sin alumnado esto no tiene sentido. No podemos olvidar eso JAMÁS.
Dicen que he provocado una crisis. Crisis, en griego, significa “cambio”. Y el cambio es ACCION. Estamos en un punto de no retorno y es el momento de actuar. No hay marcha atrás. De las decisiones que se tomen ahora dependerá todo. Nada de lo que valía antes, vale ya. Las reglas del juego han cambiado.
Hace 25 años, quienes se dedicaban a nuestro oficio jamás hubieran imaginado que algo llamado INTERNET revolucionaría la escuela de esta forma y que el que se educaran o no nuestros alumnos no iba a ser sólo cuestión de llevarlos a las aulas.
Internet no es el futuro, como algunos creen. Internet es el presente. Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura que utilizan cientos de millones de personas. Internet es parte de nuestras vidas y la nueva ventana que nos abre la mente al mundo. A “la juventud” no les gusta que le llamen así. Ellos son CIUDADANOS, son sencillamente gente, son nuestro ALUMNADO.
Ese alumnado que hemos perdido, no ve sentido a la escuela porque está delante de una pantalla de ordenador. Quiero decir claramente que NO TENEMOS MIEDO a Internet, porque Internet es, precisamente, la SALVACIÓN de nuestra escuela.
Sólo ganaremos al futuro SI SOMOS NOSOTROS LOS QUE CAMBIAMOS, los que innovamos, adelantándonos con propuestas imaginativas, creativas, aportando un NUEVO MODELO DE ESCUELA que tenga en cuenta a TODOS los implicados: Políticos, editores de libros de texto, administración educativa, docentes, familias, comunidad, y alumnado. Se necesita una crisis, un cambio, para poder avanzar hacia un nueva manera de entender la escuela.
Tenemos que pensar en nuestros derechos, por supuesto, pero no olvidar NUNCA nuestras OBLIGACIONES. Tenemos una RESPONSABILIDAD MORAL para con el alumnado. No se nos puede olvidar algo esencial: hacemos escuela porque los ciudadanos NOS PERMITEN hacerla, y les debemos respeto, y agradecimiento.
(…)
Quiero despedirme en mi última gala como presidente, recordando a todos los candidatos a los Goya TAN SÓLO una cosa: qué más da ganar o perder si podemos hacer escuela, TRABAJAR en lo que más nos gusta. No hay nada mejor que sentirse LIBRE creando, y compartir esa alegría con los demás. Somos escuela, contamos historias, creamos mundos para que el alumnado viva en ellos. Somos más de 180.000 maestros y maestras, profesores y profesoras, que tienen la inmensa suerte de vivir fabricando sueños. Tenemos que estar a la altura del PRIVILEGIO que la sociedad nos ofrece.
Yo creo, con toda humildad, que si queremos que nos respeten, hay que respetar primero.
(…)
Buenas noches.
En este texto se han respetado las mayúsculas enfatizadoras del discurso.
Versión sobre el texto de Alex de la Iglesia

Igual que yo he modificado el de Gorka (con su permiso), podéis modificar, cambiar, mejorar este texto como os plazca (espero que no le moleste el "pirateo" a Alex de la Iglesia)

jueves, 18 de noviembre de 2010

La escuela de Darío

Después de mucho tiempo sin escribir en el blog, me ha llegado un artículo de opinión de mi compañera y amiga Beni Campos, y que creo que debo trascribir aquí.
Espero que lo disfrutéis tanto como lo he hecho yo, ahí va:


La escuela que imagino para Darío.

Desde que empecé a ir a la escuela en el 65, hasta que terminé el bachillerato allá por 76 siempre lo hice con alegría, con una sonrisa pintada en la cara como si la suerte del conocimiento me hubiera tocado. Estoy segura que de forma inconsciente sentía que era muy afortunada, porque en mi familia tanto por la parte del padre, como de la madre los libros, la lectura, el acceso a la información y a la cultura escrita se habían negado a entrar. Y el olor de papel, de las gomas, de los cuadernos, el sonido de las canciones que cantaba mi maestra, o mis primeras obritas de teatro, la solución de problemas en casa, con las cuatro reglas que había aprendido en la escuela, las cartas que yo escribía al dictado a mis tías de Madrid o a las primas de mi madre en Barcelona, la lectura de aquellos manuales escolares,  me abrían los pulmones del saber y me emocionaba imaginando un futuro propio, donde sería dueña de mi vida y donde la escuela habría tenido un gran peso para hacerlo posible.
Pero ahora todo es distinto, lleva años siendo diferente, muy diferente y no hablaré de la generación de mi hija, no, ni de los que acaban de cumplir dieciocho y han entrado en la universidad. Hoy me cuestiono el modelo de educación en el que Darío, un niño de un año acaba de entrar.
Darío va a una escuela infantil (antes se llamaban guarderías) y lo hace con la ilusión de conocer a otros niños, de jugar en otros espacios, de conocer la vida. Va contento, se despide contento, sale alegre y sus ojillos vivarachos nos cuentan que ha aprendido mucho, que ha disfrutado mucho, que es feliz. Como la gran mayoría de niñas y niños que acuden a Ed. Infantil.
Pero ¿y después qué pasará?
Quiero ser optimista, pero me faltan datos.
La escolarización que tenemos olvida o desconoce que los niños y niñas, que las y los jóvenes que acuden a las escuelas e institutos tienen en sus casas, en la calle, en los medios de comunicación  muchas más fuentes de información y de transmisión cultural, que en s. XIX tenían en sus casas las familias acomodadas.
La escuela actual se ha quedado metodológica y organizativamente anquilosada en un periodo histórico donde iban muy pocas criaturas a la escuela, donde la educación era signo de capacitación académica, donde la inteligencia se basaba en el razonamiento de unos datos memorísticos y donde se apreciaba social y económicamente a quienes tenían título universitario , pues esto significaba prestigio económico y cultural. Pero hoy en día sabemos que tener un título universitario no ayuda a ganar más dinero y a tener más prestigio social que el no tenerlo, que los conocimientos que necesitamos son cada vez más relacionados con los procedimientos y con las actitudes y valores, que no vale saberse los datos, sino saber buscarlos, interpretarlos y hacer algo con ellos.
Me gustaría que Darío fuera a una escuela que no lo encajonara por la edad en un aula, donde leer fuera el placer nuestro de cada día, donde los conocimientos se fueran aglutinando uno al lado de otro, o encima o debajo, como una hermosa red donde aguantar los envites de una sociedad cambiante. Me gustaría que Darío no perdiera su curiosidad y ese brillo alegre e inteligente de su mirada, porque la escuela lejos de oprimirle y castrarle la imaginación, la voluntad y la propia inteligencia, fuera capaz de ofrecerle un lugar donde ordenar, clasificar, seleccionar los conocimientos que la vida le enseña y sobre todo, le ofreciese el espacio acogedor y apropiado donde aprender a solucionar los problemas que se le presenten, sin olvidar que ha venido a este mundo a hacer feliz a quienes lo rodean y sobre todo a ser feliz.
Ojala que las escuelas que se están conformando para estos niños y niñas que acaban de nacer o que están por venir, se coloquen en el lugar histórico que les corresponde, porque de no ser así, cada día tendremos a más niñas y niños inadaptados en nuestras aulas, con más problemas de convivencia y con más abandonos del sistema educativo. Y yo, que estoy de vuelta de este hermoso viaje que es vivir y que estoy más cerca de mi jubilación  (aunque me la retrasen) que de mi incorporación al magisterio, puedo imaginar una escuela más creativa, más afectiva, más alegre, menos académica, menos beligerante, en la que el profesorado es un acompañante crítico del alumnado que está empezando a descubrir, a interpretar y a valorar los conocimientos, el profesorado es un guía que orienta, ayuda, colabora para que los aprendizajes se produzcan, pero sobre todo el profesorado provoca al alumnado, para despertar el interés y el gusto por aprender.
Ay, qué bonica es la escuela que imagino para Darío.


--
Benita I. Campos Alcázar

sábado, 16 de enero de 2010

Algunos motivos (inconfesables) por los que proliferan los uniformes en los colegios públicos

Día de la Constitución. CEIP Colón. Córdoba (Vía Picassa)
Este post es una respuesta - continuación al artículo escrito por @mariabarcelo en su blog.

Me voy a atrever, aunque no sé si debería tratar este tema:

Algunos motivos (inconfesables) por los que proliferan los uniformes en los colegios públicos (opinión personal mía y de ¿nadie más?)


 
Primero y principal: Selección del alumnado que se matricula en el centro: mientras que las Administraciones Públicas realizan esfuerzos por la gratuidad de la enseñanza básica (cheque-libro, dotación informática, programas de puertas abiertas y comedor escolar a bajo coste), el centro se empeña en cerrarse a los sectores demográficos de la zona que son incómodos (población gitana e inmigrantes fundamentalmente). El uniforme es un gasto, sobre todo los primeros años en los que no se puede "heredar"; las familias que he mencionado anteriormente suelen ser de bastantes miembros. Si hay varios centros en la zona, claramente se decantarán por el que no tiene uniforme. Cuando este centro comience a recibir a este alumnado muy probablemente se planteará la implantación de dicho elemento: Pienso desde mi humilde opinión que esta es la razón de su proliferación.

Aunque sé que me repito y como ya he discutido muchas veces de este tema, explico por qué digo que el uniforme es un gasto: imaginemos por ejemplo una familia rumana que se ha instalado en nuestro barrio, tiene un niño y dos niñas, los ingresos no son altos y se les hace comprar un uniforme pora cada uno (120€ niño y 150€ niña, haciendo una estimación barata), total, 420 Euros (sólo una muda), multiplicado por dos 840 Euros (el sueldo del mes). A esto sumamos el chandal y material escolar... y ahora vive.

Si damos un pasito hacia arriba en la escala social, las familias de sectores humildes del centro hacen un gran esfuerzo en comprar el uniforme a sus hijos e hijas (para que vayan igual que el hijo del maestro o del médico).

Ya sé que me diréis que los centros no ponen los uniformes, que son las AMPAS. Yo, por supuesto, respeto que cada familia vista a sus hijos como quiera, pero no os podéis imaginar las presiones que hay en algunos centros para que el uniforme sea aprobado por el Consejo Escolar e incluido en el ROF, y que la excepción sea la "ropa de calle".

También me diréis que evita la discriminación: podemos hablar mucho del tema y daría para otro post, pero aseguro que el niño o la niña que no lleva uniforme en un centro donde los hay es realmente discriminado.

Otros motivos: Sensación de inferioridad -por parte del profesorado y las familas- con respecto a la privada y privada concertada que sí tiene uniforme.
Da estatus.
Queda "muy bonito".

Por último, en relación a la "marquitis": a) Cuando los niños salgan a la sociedad ¿ya no habrá marcas?. b) Las zapatillas de deporte ¿van en el uniforme?. c) Las gafas en el alumnado que lo necesitán ¿son de marca?. e) El coche de papa cuando va a recoger al niño o a la niña ¿es de marca?, ¿y el de mamá?, etc., etc.

¡¡¡Lo que es DE MARCA es el EL UNIFORME!!!!

viernes, 4 de diciembre de 2009

No me gusta que me manipulen, ni que me malinterpreten

Hace un par de días publiqué el "Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet" en este mi blog, puesto que a pesar de que no es lo más leído de Internet (mi blog, digo), pensé que estaba de acuerdo con lo que allí se decía (en el manifiesto).
Pues bien, desde antes de ayer estoy viendo declaraciones en prensa y TV de una serie de personas que por unas razones u otras piensan que están en condiciones de hablar como mis representantes (o de todas las personas que nos adherimos al manifiesto).
La gota que colma el vaso ha sido el intento de algunos partidos políticos de "aprovechar el tirón" para sus propios fines, erigiéndose en defensores de los internautas.

He encontrado los resultados de las votaciones en el Parlamento Europeo en la votación de la Enimenda 1CP (gracias @netoraton), en la que se decidía la posibilidad a nivel europeo de cortar las conexiones a Internet mediante una resolución administrativa y no judicial. Esto es lo que votó el Partido Popular:

¿Alguien es tan amable de explicármelo? Probablemente existe un razonamiento lógico.